Medicina psicosomática

Medicina psicosomática

La medicina psicosomática es un enfoque médico que estudia la interacción entre el cuerpo y los procesos emocionales en la aparición y evolución de determinados síntomas. Parte de la idea de que la salud física y la salud mental están estrechamente relacionadas, y que el estrés, la sobrecarga emocional o cambios vitales importantes pueden influir de forma directa en el funcionamiento del organismo.

En este marco, un síntoma somático es una molestia física real (como dolor, fatiga, palpitaciones, mareos o síntomas neurológicos) que la persona experimenta, pero que no se explica completamente por una enfermedad orgánica identificable. Estos síntomas no son imaginarios ni voluntarios y pueden generar un malestar significativo.

La medicina psicosomática no niega la dimensión física del síntoma, sino que amplía la valoración clínica para incluir factores emocionales y contextuales que pueden contribuir a su aparición o mantenimiento. El objetivo es realizar una evaluación médica integral, evitando pruebas innecesarias y ofreciendo un abordaje clínico adecuado.

Ejemplo clínico

Un ejemplo de trastornos psicosomáticos son los trastornos neurológicos funcionales, entre los que se incluyen los episodios paroxísticos no epilépticos (también conocidos como pseudocrisis epilépticas). Se trata de episodios que, desde el punto de vista clínico, pueden parecer crisis epilépticas, pero que no lo son, ya que no se detectan alteraciones epileptiformes en el electroencefalograma (incluido el registro video-EEG), imprescindibles para el diagnóstico de epilepsia.

Su abordaje requiere un enfoque clínico integrador, con una valoración neurológica inicial para descartar patología orgánica y un plan terapéutico posterior en el que el psiquiatra desempeña un papel fundamental.